Desde el gótico, pasando por el Renacimiento y acabando en el Barroco. Los patios en Mallorca de las casas señoriales y de los palacetes tienen la historia y el encanto que hacen especial a la arquitectura de la isla. Son un atractivo más para visitar, ya que pueden contemplarse a través de rutas organizadas. Además, muchas de estas casas pasaron a formar parte de entidades públicas y privadas, por lo que ahora son museos o edificios públicos que se pueden visitar fácilmente. Alójate en JS Palma Stay **** y disfruta del encanto de los patios en Mallorca durante este mes de marzo.

Patios en Mallorca

Historia y función

Algunas referencias se remontan al siglo XIII como origen de los patios mallorquines. Otras, lo sitúan en el XIV. Lo que sí parece es que estos patios tienen influencia de los patios medievales catalanes, cuyo estilo pudo venir de la conquista catalana de la isla.

El culmen de la evolución de los patios tampoco está claro. Algunos lo sitúan en el siglo XVIII y, otros, en el XIX. Y es que estos patios beben de estilos arquitectónicos diferentes, que les dan características distintas. Pese a ello, existen elementos comunes que suelen repetirse en la mayoría de patios, como los suelos de piedra, algo hundidos o con pozo en el centro, con el objetivo de recoger el agua. También son comunes las columnas que rodean y encuadran los patios, con sus capiteles ornamentados, las cuales están sujetadas por unos arcos, algunos de medio punto y otros apuntados.

A estos patios se pasaba a través de unas grandes puertas de madera, detrás de las que solían estar los escudos familiares. El patio era el preámbulo que daba acceso a la intimidad de la familia, a las habitaciones interiores, y donde daban las ventanas de estas dependencias. Normalmente, al patio también se podía acceder desde las plantas superiores a través de una gran escalera de piedra, que presidía la estancia.

En los patios se hacía mucha vida y son testimonio tanto de las costumbres familiares como del carácter mallorquín: reservado y familiar. Estos patios no solo eran característicos de las casas señoriales y palacios, reservados a las familias más ricas de la isla. También caracterizaban a las casas de clase media. Eso sí, la ornamentación y los detalles de los patios hablaban de la categoría o la clase social de la familia en cuestión. Los más detallados y ricos en decoración eran los patios de los más pudientes. Se trataba de un signo de distinción muy apreciado por la sociedad.

Patios en Mallorca

Rutas y patios para visitar

Existen rutas diseñadas para quienes quieran visitar algunos patios enMallorca, aunque estas solo se desarrollan en determinados meses. Si no quieres esperar, puedes establecer una ruta independiente visitando patios públicos o abiertos al público en cualquier mes del año. Unos ejemplos son Ca La Gran Cristiana, que alberga el actual Museo de Mallorca; Can Vivot, que data del siglo XVII y está abierta todo el año; o la monumental Casal Solleric. Si te alojas en JS Palma Stay**** y tienes curiosidad por conocer mejor la historia de la isla, no puedes perderte la belleza de los patios en Mallorca. Una forma distinta de conocer Mallorca este mes de marzo.