Existen en Mallorca unos rincones en los que admirar lo más auténtico en el mínimo espacio, pequeñas píldoras de tradición y solera rodeados de campos de cultivo o de naturaleza. A menudo, estos bonitos pueblos mallorquines pasan desapercibidos en favor de otros más conocidos, pero, si eres un amante de la vida rural, no te los puedes perder. Se les suele llamar aldeas, más conocidas aquí como llogarets.

Estos núcleos urbanos, compuestos a menudo por tan solo un puñado de casas, se originaron en su mayoría hace siglos, algunos incluso en el periodo musulmán, junto a áreas de producción agrícola y ganadera. Abandonados en ocasiones por la pérdida de fuerza o la desaparición de estas actividades económicas, en las últimas décadas muchos de ellos han conseguido una segunda vida gracias a la creciente popularidad de la isla y al turismo.

Desde JS Hotels queremos proponerte dos rutas gracias a las que podrás empaparte de la autenticidad castiza mallorquina. Sin embargo, existen muchas más que merece la pena explorar, ¡así que no dudes en buscar por tu cuenta y visitarlas todas!

PÍLDORAS DE TRADICIÓN EN SENCELLAS

Los alrededores de la localidad de Sencellas están sembrados de pueblos bonitos con mucho encanto campestre. Te proponemos a continuación una ruta con la cual rodearemos este municipio para conocer seis llogarets, de aproximadamente unos 40 minutos de duración en coche, pero que, contando con las paradas para comer y admirar de cerca los fascinantes rincones que te aguardan, fácilmente puede prolongarse durante una jornada completa. Una alternativa más ecológica sería completar la ruta en bicicleta, lo que te llevaría cerca de dos horas. La geografía de la zona es relativamente llana, con cierta tendencia ascendente hasta la mitad del recorrido y descendente en la segunda mitad, por lo que se trataría de una actividad apta para toda la familia.

Los hoteles JS más próximos a esta ruta son los que se encuentran en la bahía de Alcudia, más concretamente en el municipio de Can Picafort (JS Yate, JS Sol Can Picafort, JS Can Picafort, JS Miramar y JS Horitzó). En algo más de media hora en coche llegarás a la primera parada, Jornets, que recibe su nombre de la familia Jornet, propietaria de la possessió junto a la que se formó el resto de la aldea. Aún conserva el oratorio, dedicado a Sant Josep y construido en 1799.

Biniagual, el próximo pueblo bonito del circuito, es un ejemplo entre otros muchos de la segunda vida que estos núcleos urbanos consiguieron después de la plaga de filoxera que España sufrió a finales del siglo XIX (un insecto que ataca las vides). Tras pasar casi un siglo abandonado, el actual propietario de Bodegas Biniagual, Klaus Graf, reactivó en 1999 el cultivo de la vid en la zona, no sin antes haber comprado todo el llogaret, a excepción del oratorio, para su restauración. Puedes explorar libremente sus calles empedradas, así como el oratorio, bendecido en 1737 y dedicado a la Inmaculada Concepción.

Otro monumento que no deberías perderte es la parroquia de San Cristòfol, construida en 1671 en Biniali, el siguiente llogaret en nuestra lista. Cuando hayas acabado de admirar todos sus rincones, Ses Alqueries te aguarda a escasos minutos. Recibe su nombre por las dos alquerías islámicas que conserva (casas de labor dedicadas principalmente a la producción de aceite), datadas en el siglo XIII.

El penúltimo paso en nuestro recorrido por la Mallorca rural es Ruberts, donde podrás admirar otro oratorio del siglo XVIII, dedicado a la Mare de Deu del Carme y situado junto a la possessió de Son Jorda. Muy cerca se encuentra la última parada, Cas Canar, que tiene como principales atractivos una fábrica de cerveza artesanal y dos yacimientos talayóticos.

SOLERA MALLORQUINA DESDE PORTOCOLOM

El circuito que te proponemos a continuación puede comenzar en cualquiera de los hoteles JS que hay en la localidad de Portocolom (JS Cape Colom o JS PortoColom Suites), y en él visitarás seis llogarets cercanos. La ruta en coche dura una hora, mientras que en bicicleta te llevará poco más de dos horas. Las subidas más intensas se concentran en el primer tercio del recorrido, con ascensos y descensos moderados en la mitad y un descenso casi constante en el último tercio, por lo que, si te sientes con fuerzas, ¡no dudes en tomar las dos ruedas!

Para iniciar la ruta, pon rumbo a S’Horta, llogaret cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII, periodo en el que se construyó su oratorio, dedicado a San Isidro. Varias de las possessions de la zona tienen adosados torreones de defensa, como el caso de Cas Saliner, datada en el siglo XIV. La finca es privada, pero puede admirarse el inmueble y los cultivos que la rodean desde la carretera.

Al lado de S’Horta encontrarás la próxima parada, Calonge. La parroquia, dedicada a San Miguel Arcángel y de estilo neorrománico, fue construida a comienzos del siglo XIX aunque fue reformada a mediados de ese siglo y a comienzos del XX.

A continuación, vuelve a la carretera para dirigirte hacia L’Alqueria Blanca. Cuando hayas explorado sus calles, acércate a la hermosa plaza de la Virgen de la Consolación y admira la parroquia de San José, especialmente el órgano del siglo XIX recientemente restaurado. Si tienes tiempo, puedes ascender a pie el monte aledaño para visitar el Santuario de la Consolación, desde donde tendrás una vista privilegiada de toda la zona.

Camino de Son Negre, puedes hacer un alto en en pueblo bonito de Cas Concos des Cavaller, que recibe su nombre, por un lado, a raíz de la familia Obrador Conco que, en el siglo XVI, administraba estas tierras, y, por otro lado, por haber sido esta zona una antigua caballería. Su edificio más emblemático es la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción.

Cuando llegues a Son Negre, observarás que se trata del llogaret más típico de todos, apenas un puñado de casas de piedra entorno a un oratorio de 1817 dedicado, al igual que en Cas Concos, a la Inmaculada Concepción. Tras este baño de solera mallorquina te espera la última parada del circuito en Es Carritxó, un pequeño casco urbano de casas diseminadas y que destaca, ante todo, por la iglesia dedicada a San Antonio, construida a finales del siglo XIX en los terrenos de la possessió que dio origen al llogaret, de nombre Carritxó Vell.

La jornada habrá sido larga e intensa, ¿y si volvieras a nuestros hoteles JS en Portocolom para disfrutar de los servicios de Spa & Wellness que disponemos? ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!